La Autoridad de Desperdicios Sólidos (ADS) abrirá una convocatoria para establecer en Aguadilla la primera planta de conversión de desperdicios sólidos a energía de la Isla.
Javier Quintana, director ejecutivo de la ADS, indicó que la agencia no favorece ninguna tecnología en específico.
“Vamos a darle la oportunidad a todas esas tecnologías a que vengan a Puerto Rico para ver cuál es la mejor opción”, sostuvo en conferencia de prensa.
La apertura de esta planta forma parte de un plan integral de la ADS para atender el problema del manejo de desperdicios sólidos en la Isla y coincide con el plan de cierre de vertedero de Aguadilla, uno de los más importantes del área noroeste.
Tanto el vertedero de Aguadilla como los de Vega Baja, Florida y Santa Isabel se encuentran en proceso de cierre por orden de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés).
El administrador regional de la EPA, Alan Steinberg, anunció un acuerdo preliminar con el municipio de Toa Baja y la empresa que maneja el vertedero de ese municipio —que recibe el 15% de los desperdicios del país— para cerrarlo en el 2010.
Quintana, por su parte, aseguró que el plan integral de la ADS, llamado Itinerario de Proyectos de Infraestructura, se ha diseñado “tomando en cuenta todas las regulaciones ambientales estatales y federales aplicables” para reducir “el uso del vertedero como alternativa principal para el manejo y disposición de los residuos sólidos”.
Actualmente, el 85% de los desperdicios sólidos que se generan en la Isla van a parar a uno de los 31 vertederos en funcionamiento. El 15% restante es reciclado, según datos de la ADS.
Quintana sostuvo que, según estimados de la agencia, este plan de trabajo reducirá el uso de los vertederos al 40% de los desperdicios en diez años.
La agencia espera que, de aquí a 25 años, en Puerto Rico operen siete vertederos solamente. En 1994, en la isla existían 64.
