![]() |
La empresa Monclar Industrial de Talarn ha diseñado y patentado en Europa un módulo de reciclaje doméstico que se puede integrar fácilmente en las cocinas de nuestros hogares.
El creador, Antoni Monsó, afirma que “lo ha abricado para poder ayudar a las familias a gestionar y controlar mejor los residuos dentro de sus casas”. El módulo posee varios compartimentos para poder almacenar las pilas, latas, papel, envases, materia orgánica, plástico, vidrio, metal, aceite usado y por supuesto la basura convencional. Monsó añade que “lo que se pretende conseguir con este módulo es que se convierta en una herramienta dentro de las casas como la lavadora o cualquier otro de los productos admitidos históricamente como indispensables”. El mueble tiene las características idóneas para parecerlo. Presenta varias formas: el empotrable con ruedas y que sus medidas varían entre 35, 45 y 60 centímetros, el fijo, que es como un armario, y el de debajo del desagüe para aprovechar al máximo este espacio.
En lo que llevamos de este 2008, Monsó y su esposa, Lourdes Migoya, han conseguido vender hasta 160 módulos en toda Catalunya, Zaragoza y Valencia, a pesar que aseguran que la crisis de la construcción les ha perjudicado enormemente.
Los precios varían en función del tamaño del módulo y de la sofisticación del mismo, y se pueden encontrar desde los más baratos, de acero galbanizado que valen 223 euros, a los más caros que cuestan 700 euros.
El matrimonio ha invertido un millón de euros en este proyecto que ganó el premio al mejor invento en Galáctica, la Feria Internacional de Inventos y Nuevas Patentes de Vilanova i la Geltrú, en el 2004. La idea va recogiendo ahora sus frutos. Una idea que nació justamente de la necesidad familiar para encontrar un lugar en el que el reciclaje se integrara en el mobiliario de la casa.

