Ciudad de Panamá.- Si hay algo sobre el planeta que tiene potencial contaminante enorme son los teléfonos celulares: suelen estar hechos de compuestos altamente tóxicos que impactan el ambiente cuando la disposición final del equipo, ya en desuso, no es la adecuada.
Nokia, el fabricante que más celulares vende (40 de cada 100 a escala mundial), ha configurado una política ambiental en este sentido, no solamente desarrollando celulares con materiales reciclables, sino también haciéndolos más eficientes en cuanto a consumo de energía y despachándolos en empaques menos contaminantes. Así lo explicó esta semana en el foro Latin America Responsible Business Summit, en Ciudad de Panamá: “80% de los componentes de los productos Nokia son reciclables”, dijo César Castro, director general de la empresa para la región andina, Centro América y el Caribe, quien se refirió al modelo 3110, un teléfono que de momento se vende sólo en Europa a un precio cercano a los 150 euros y entre cuyos componentes, 50% del total, destaca una resina hecha a base de maíz.
Y aunque hizo énfasis en el modelo 3110, por ahora el más ambientalmente apto del portafolio de Nokia, Castro dijo que “no es una utopía que toda nuestra línea sea ecológica”.
Consumir menos energía Mitti Storckovius, directora del Medio Ambiente y Dispositivos del gigante finlandés, subrayó que de 60 a 80% de los componentes de los teléfonos móviles pueden ser reciclados. Sobre el caso particular del Nokia 3110 -un teléfono con prestaciones similares a un celular corriente en la actualidad- dijo que “viene en una caja hecha 60% con material reciclable y trae un cargador que consume 94% menos energía. Nuestra idea es la de minimizar cada vez la cantidad de componentes tóxicos y maximizar la batería porque cada móvil sólo necesita, en promedio, una hora para recargarse; pero hay gente que deja sus teléfonos cargándose durante toda la noche”.
Aunque precisó que el volumen de energía eléctrica que consume un cargador de teléfono celular es muy bajo, el optimizar el uso de éstos o contar con teléfonos cuyos cargadores sean más eficientes pueden generar un ahorro energético enorme: “Si los 900 millones de usuarios de Nokia en todo el mundo desconectan sus descargadores cuando la batería está full carga se podría ahorrar la energía necesaria para suplir a cien mil hogares europeos”.
Latinoamérica ecológica José Orozco, director de Medio Ambiente en América Latina para Nokia, explica que un celular, o los materiales con los qe está hecho, no se recicla para hacer otro equipo similar: “Se utilizan para hacer otras cosas”. Pero lamenta que de los millones de usuarios alrededor del mundo que cambian sus teléfonos y no usan el modelo antiguo es muy pequeña la cantidad que los destina al reciclaje. La razón es simple: “La gente no sabe qué hacer con sus teléfonos cuando ya no los usa”.
Pero para prolongar la vida de los materiales de un teléfono móvil en Latinoamérica, Nokia creó la iniciativa “Take Back Program” con la cual, según Orozco, se han recogido 500 mil teléfonos celulares, 40 toneladas en baterías y cerca de 150 mil accesorios en la región.
Todo eso se ha juntado gracias a 450 puntos de recolección en distintos países de América Latina. Orozco explica que Nokia forma alianzas con los operadores para crear esos puntos de recolección: “En Venezuela estaremos haciéndolo con Movilnet, pero estamos abiertos a participar con cualquier otra empresa telefónica que esté dispuesta”. Los equipos que recogen son de cualquier fabricante.
El ejecutivo agrega que un celular no puede ser 100% reciclable “porque hay materiales que se pierden en el proceso de fundido”.
Cargadores inteligentes Nokia trabaja actualmente en el desarrollo del cargador “Zero Waste” (cero desperdicio), estándar para todos los teléfonos de esta marca. Se trata de un equipo que es capaz de desactivarse automáticamente justo cuando la pila llega a su tope de carga, así evita el despilfarro de energía eléctrica que provocan las millones de personas alrededor del planeta que dejan cargando sus celulares durante toda la noche
