Hay un frente común para tratar los desechos en las islas
“La basura sirve, Santa Cruz limpia”, versa un eslogan en el Centro de Interpretación sobre Manejo de Desechos, en el que cada día se busca dar tratamiento técnico y ecológico a la basura para evitar la contaminación de las islas Galápagos, consideradas Patrimonio Natural.
El reciclaje de basura, según su tipo y origen, se realiza con el apoyo del Cabildo de Santa Cruz, el Parque Nacional Galápagos (PNG) y la Asociación Nacional de Empresas Turísticas en Galápagos (Asogal).
Se ejecuta en un área especialmente designada en un sector periférico de Santa Cruz, en el que se genera la mayor parte de basura del archipiélago, al ser la isla más poblada (13 mil habitantes).
Además, en el Centro de Interpretación no solo se trabaja en el tratamiento de basura, sino que también se enseña a la población a tratar los residuos con técnicas de separación, regulación y eliminación. La sostenibilidad ambiental, sus causas y los caminos para reciclar y evitar que las islas consten en la lista de patrimonios naturales en peligro se toman en serio.
“La idea es que la gente no queme la basura, pues así se contaminan más la atmósfera y las fuentes de aire y agua y se afecta a personas y especies naturales (flora o fauna)”, dijo Verónica Santamaría, directora del centro.
Destacó que no solo tienen problemas con la generación de basura de los habitantes, sino también con la arrojada por barcos y por la que llega arrastrada por las corrientes. “Lo grave es que las especies marinas confunden la basura con alimento, se la comen y mueren”, agregó.
En cifras
Según el Centro de Interpretación, 17 toneladas (t) de basura se reciclaron en 2007. En 2008 , fueron 30 t de material reciclabe y 40 t de material orgánico.
Tienen moledoras de plástico y vidrio y lo que no pueden procesar lo envían en barco a Guayaquil. Tal es el afán que, incluso, al vidrio lo muelen y hacen adoquines para pavimentar de forma ecológica las calles de Santa Cruz. “El trabajo respecto al destino que se da a la basura para no afectar el ecosistema de las islas es ejemplo de labor interistitucional”, resaltó Aldo Salvador, director ejecutivo de Asogal. (NST)
Aceite usado no se bota al mar
En Galápagos, no solo se recicla la basura, sino también el aceite quemado que generan los motores de embarcaciones pesqueras, de turistas o de carga, así como de los automotores.
Recolección de Lubricantes Usados en Galápagos (Relugal) es el ente que se ubica en la isla Santa Cruz y se encarga de realizar esta tarea. Su líder es el ex pescador artesanal Alberto Granja (56), quien encaminó en 2000 primero un estudio y después este proyecto, conocedor del mal que causaban las naves al arrojar el aceite al agua de las islas, lo cual mata flora y fauna. En la actualidad, el aceite quemado debe, por ley y obligación, ser entregado por los barcos y vehículos (en la misma cantidad que compran), el que es envasado en tanques de 55 galones que se envian en barcos a Guayaquil para incinerarse a altas temperaturas. (NST)
