En el libro de Glosario para Estudios Ambientales de Luis Antonio González E y Jorge Hernán Villegas J aparece la siguiente definición parael término ecoeficiencia: “Programa de la Gestión Ambiental para hacer uso eficiente del agua, la energía, el suelo, la materia prima y la fuerza del trabajo en todo proceso productivo, reutilizando los productos y tratando los vertimientos, de tal manera que se reduzcan los riesgos y se eliminen o se prevengan los impactos ambientales negativos sobre la salud y los ecosistemas”. Tú puedes ser ecoeficiente, sólo debes cambiar un poco
Por: Berenice Sulbarán
Una forma de conmemorar el Día Mundial del Medioambiente es cambiando un poco nuestros hábitos, adoptando medidas ecoeficientes para ayudar al Planeta Tierra.
A continuación te decimos qué puedes hacer, no ese día solamente, sino toda la vida:
• Re-utiliza las hojas impresas que ya no sirvan. Las puedes usar para imprimir borradores por el lado en blanco, o las puedes cortar y hacer un taco de notas, entre otras cosas.
• Usa la fotocopiadora con la función de impresión por ambos lados.
• Di no al correo indeseado. Cada año se sacrifican 50 millones de árboles y 75 mil millones de litros de agua para crear 7 millones de toneladas de correo indeseado del cual el 40% termina en el pipote de basura sin ser leído. La próxima vez que una empresa (como el banco) te envíe ese tipo de correspondencia, ponte en contacto con ellos para pedirles que borren tu dirección de la lista.
• Usa el correo electrónico lo más que puedas e imprime sólo los documentos que realmente lo ameriten.
• No malgastes grapas innecesariamente. Si cada uno de los oficinistas del reino unido usara una grapa menos por día se ahorrarían casi 100 toneladas de metal al año.
• Revisa muy bien los documentos antes de imprimirlos, para que no tengas que imprimir varias veces si te equivocas y gastar más papel, energía y tinta.
• No dejes equipos y luces encendidos si no los estás usando. Mantén la impresora y el computador apagados cuando no los usas. En relación a este último, muchos de los equipos modernos disponen de sistemas de ahorro de energía que son fácilmente activables y programables. Un equipo en desuso encendido consume alrededor de 80% de la energia habitual. Una computadora encendida toda la noche consume la cantidad de energía necesaria para imprimir 10mil copias.
• Desconecta el cargador. Si el 10% de usuarios de teléfonos celulares en todo el mundo desenchufara los cargadores cuando la carga esta completa, se ahorraría una cantidad de energía equivalente a la que alimenta a 60mil hogares. ¡Desenchúfalo y empieza a ahorrar!
• Recicla los cartuchos de la impresora. Si ponemos todos los cartuchos de impresora usados en un año uno al lado del otro formaríamos un anillo alrededor del planeta.
• Cambia las lámparas incandescentes (bombillas) por lámparas fluorescentes compactas (de ahorro de energía). Estas últimas proporcionan el mismo nivel de iluminación, duran 8 veces más y ahorran hasta un 80% de energía.
• Utiliza la luz natural tanto como sea posible, encendiendo los bombillos sólo cuando realmente los necesitas.
• Utiliza el sistema de inventarios “Justo a tiempo” (Just in time) para que no hagas pedidos de más o aglutines objetos que no se usan.
• Para tomar agua, café o té en la oficina, usa tu propia taza o vaso, así no gastas un vaso de plástico (desechable) cada vez que te sirves. También puedes reutilizar el vaso plástico, en caso de que no puedas tener tu taza o vaso personal. El poliestireno (materia prima de los vasos de plástico) sigue intacto cientos de años después que lo arrojamos a la basura. la próxima vez que este frente a una maquina de café intenta no usar un vaso de plástico… igual con todas las bebidas.
• Reutiliza lo más posible los envases y demás recipientes en el hogar, el colegio o el trabajo.
• Al fregar los platos o utensilios de comida, lavar, cepillarse o bañarse… recuerda cerrar la llave mientras enjabonas o te cepillas. Al dejar el chorro abierto todo el tiempo desperdicias agua y, si no lo sabías, la segunda causa de muerte infantil es por falta de acceso al agua. El agua de la tierra es finita, desperdiciarla significa que se la estamos quitando a alguien más, el uso racional se impone.
• Si te duchas brevemente con agua caliente, consumirás cinco veces menos agua y energía, que si lo haces con un largo baño con el chorro del agua abierto. Además, está demostrado que tu consumo en jabón y champú disminuirá hasta tres veces de lo usual (sin comprometer en nada su aseo personal). Recuerda también que puedes regular la temperatura del calentador para no malgastar energía y prolongar la vida útil del equipo.
• A la hora de comprar un electrodoméstico, fíjate bien en la información del fabricante y compara distintos aparatos y sus niveles de consumo de electricidad. Elije siempre el aparato más adecuado a tus necesidades.
• Al usar la lavadora, procura siempre trabajar con la carga completa de ropa. Así reducirás el consumo de agua, detergente y energía, y alargarás la vida del aparato. Para tu conocimiento, una lavadora funcionando con poca ropa, utiliza casi la misma cantidad de energía que con su capacidad máxima.
• Cuando dispongas de aparatos manejados a control remoto, procura desconectar el interruptor del televisor, el sistema de video o el equipo de música. Está demostrado que si lo apagas sólo con el mando a distancia, algunos componentes de estos aparatos siguen conectados y consumiendo hasta el 80% del gasto energético normal.
• Disminuye la cantidad de basura que generas en casa y reutiliza aquellos residuos orgánicos que pueden servir para abonar tus plantas o el jardín.
• No botes el aceite de las frituras por el fregaplato, deposítalo en un envase y bótalo tapado en el cesto de la basura. Cada gota de aceite, dependiendo de su naturaleza, puede contaminar un millon de litros de agua.
• Recicla. Diversas empresas compran vidrio, papel, cartón, plásticos y hasta radiografías médicas. Paveca ofrece a las empresas un sistema de reciclaje de papel (REPAVECA) en el cual los desechos de papel (hojas, periódicos, servilletas, etc) se depositan en contenedores preparados para tal fin.
• Siembra un árbol. Un sólo árbol genera el oxígeno que consumimos diez personas y el oxígeno que 100 árboles producen en un día, será consumido por un sólo automóvil en apenas media hora. Los árboles absorben el co2 y disminuyen el efecto invernadero que causa el calentamiento global. Eso sí, para que no se pierda la intención y muera el árbol, antes de sembrar, verifica la especie que se adapta al tipo de clima y suelo donde lo vayas a plantar, ocúpate de su mantenimiento y riego posterior.
• No enciendas fogatas en la playa o montaña. La necesidad de generalizar obedece a que no sabemos que puede haber debajo de la fogata (por ejemplo: nido de tortugas) o que área próxima puede sufrir de un incendio forestal por una fogata mal manejada. Recordemos que siempre existen cenizas y chispas que pueden causar un incendio. Además, la brisa puede contribuir a dispersar el fuego y afectar a otros visitantes. Si necesitas encender una fogata, hazlo sólo en los sitios permitidos, lejos de la vegetación.
• Nunca quemes tu basura. Tráela siempre de vuelta a su lugar de origen o deposítala en el cesto de basura.
• No lances colillas de cigarrillos a la vegetación. Sin saberlo, podría estar ocasionando un fuego de grandes magnitudes. Una colilla de cigarros tarda 10 años en biodegradarse. no sólo son basura, son también la causa de que muchos animales mueran cada año por ingerirlas sin darse cuenta.
• No arrojes basura a la calle, ni mucho menos a las zonas verdes o áreas naturales. La basura tarda mucho tiempo en degradarse, dependiendo del material podemos estar hablando de 5 a 500 años.
• No hagas tus necesidades fisiológicas en el mar, río o arena, ni mucho menos arrojes papel toallet. El mar y los ríos no son planta de tratamientos, y nuestros excrementos pueden ser portadores de enfermedades que no solo pudieran afectar a otras personas, sino a nosotros mismos.
• No metas tu vehículo hasta la arena de la playa. Los vehículos por lo regular, tienen fugas grandes o pequeñas de combustibles. Además de sus efectos, el peso tiene una consecuencia adicional en la granulometría de la arena.
• No la laves tu carro en un río. El sucio del vehiculo, además del detergente, los lubricantes y el mismo combustible, no son biodegradables.
• Si te vas a bañar en un río usa jabones y productos biodegradables, ya que el champú y demás cosméticos comunes son contaminantes. Hasta el jabón azul o de panela, causan daños. No debemos usar ningún tipo de jabón en ríos ni lagos. El asunto debe estar en los fosfatos de los detergentes (incluyendo el champú, relacionado regularmente con la cantidad de espuma, aunque no es directamente proporcional). En todo caso, si fuera estrictamente necesario, enjabónate alejado del cuerpo de agua y utiliza la menor cantidad de jabón posible, prefiriendo opciones biodegradables.
• No arrojes el papel sanitario u otros desechos por la poceta. No es buena idea, porque la mayoría de las plantas de tratamiento no poseen sistemas para separar sólidos o retirar el papel. La degradación orgánica es más rápida que la de la celulosa en el papel, por lo tanto, no debería arrojarse por allí. Adicionalmente, los desagües pueden taparse.
• Viaja menos en avión. Los contaminantes consumidos por vehículos aéreos representan solo el 3 o 4% de las emanaciones de los gases de efecto de invernadero en el mundo. Pero son la fuente de peligro potencial para la atmósfera de crecimiento más rápido.
• Infórmate de los horarios de recolección de basura en tu calle o avenida. En caso de no cumplirse, comunícate con la empresa recolectora y formalice su reclamo.
• Dispón la basura en bolsas herméticamente cerradas. Evita la proliferación de insectos y roedores.
• Evalúa la gestión de tu alcalde. En la práctica, el (o ella) es la máxima autoridad ambiental de tu municipio y por ende el principal responsable del problema de basura de tu localidad.
• Mantente en comunicación con tu Consejo Comunal y activa las Mesas Ambientales.
• Motiva a tus familiares y compañeros de trabajo a monitorear el consumo promedio de electricidad, publicando en un lugar visible el gráfico aportado por las empresas encargadas de prestar este servicio. Así podrás reforzar aquellos comportamientos que sean ambientalmente responsables y corregir algunos hábitos eco-ineficientes, que por desconocimiento, están golpeando nuestros bolsillos.
• Piénsalo bien antes de regalar una mascota, pues no se trata de un juguete y la persona que la vaya a tener debe tener la capacidad de cuidarla, alimentarla, y atender su salud.
• No compres animales silvestres, estarías colaborando con el tráfico ilegal de animales. Además, los animales salvajes y/o silvestres sufren al sacarlos de sus habitats y al tratar de readaptarse a la ciudad (jaulas, poco espacio, etc).
