Conciencia y responsabilidad ciudadanas con un trabajo mancomunado de todas las instancias de gobierno son los instrumentos más importantes con que podemos contar para prevenir, atenuar y evitar en lo máximo posible tragedias humanas y sociales como consecuencia de la entrada de la temporada de lluvias, regida por la Zona de Convergencia Intertropical, y su coincidencia y conjunción a partir de junio con la temporada de tormentas y huracanes en el océano Atlántico que influyen y azotan inevitablemente la zona norte costera de Venezuela desde Oriente al Occidente, generalmente con gran afectación en las región central, advierte el ingeniero Ángel Rangel, director de prevención de la Alcaldía Metropolitana.
En Venezuela ya estamos en temporada de lluvias, las que se acentúan tradicionalmente desde mayo hasta diciembre o enero próximos; mientras que, en paralelo, desde el 1 de junio, se inicia la temporada de tormentas y huracanes en el océano Atlántico, en un promedio de 12 de estos fenómenos climáticos y meteorológicos, agrega nuestro entrevistado también coronel de bomberos.
Son estas razones naturales fundamentales en la situación de alta vulnerabilidad para nuestro país por la alta concentración demográfica en la zona norte costera oriental, central y occidental, donde hay un enorme número viviendas edificadas con graves deficiencias o fallas constructivas y sobrepeso, además de su asentamiento en zonas altas, escarpadas con suelos severamente erosionados y proclives a la sobresaturación por lluvias, aguas servidas, deslizamiento y derrumbes. Asimismo, en las riberas e incluso sobre cauces de cursos naturales como ríos y quebradas que cruzan la topografía del valle de Caracas. Aunque prefiere no citar cifras hasta tanto no se realice la actualización aerofotográfica y planimétrica, pues la estimaciones varían. Hay quienes hablan de 300 o más ríos y quebradas, pero hay que toma en cuenta que en ocasiones un mismo cauce recibe distintos nombres en tramos de su curso.
Es mayormente en la conjunción de estos factores claves donde estriban los mayores riesgos de vulnerabilidad, a los que deben agregarse las insuficiencias del sistema de vialidad y su sobrecarga por congestionamiento. En éstos, especialmente el déficit y obsolescencia de los sistemas urbanos de alcantarillado, encauzamiento y drenajes.
DIAGNÓSTICO PARA 2009
La complejidad del tema fue abordada en enero de 2009, en un foro sobre Gestión de Riesgo y Prevención de Desastres realizado en la sede del Colegio de Ingenieros -CIV- en que participaron la dirección de prevención de la Alcaldía Metropolitana, los Bomberos Metropolitanos, Protección Civil Metropolitana y sus capítulos en cada uno de los otros cinco municipios. La labor de las mesas de trabajos fue recopilado en un amplio informe sobre prevención, eventualidad de medidas de contingencia y emergencias que fue entregado a cada uno de los gobiernos locales.
En los dos meses y medio previos se ha incrementado el nivel de riesgos por la poca capacidad en manejo del sistema de retiro y disposición de desechos sólidos que son determinantes en situación de represamiento y desbordamiento de cauces. “Si a éstos sumamos, como ya indicamos anteriormente, la gran cantidad de viviendas en las cabeceras, orillas y lechos de ríos y quebradas en suelos por lo demás inestables, tendremos como resultados una gran afectación social, tanto en destrucción de viviendas como pérdidas de enseres y alto número de personas damnificadas”.
Rangel afirma que esta situación debe despolitizarse para realizar un trabajo mancomunado y coordinado entre el Gobierno Nacional, la Alcaldía Metropolitana y los municipios a fin de prever, diseñar e implementar medidas efectivas antes, durante y después de las posibles contingencias.
Como, por ejemplo, el establecimiento y organización de centros de aprovisionamiento y refugios para damnificados, programas de salud y asistencia en previsión de epidemias y vacunación.
POLÍTICA PREVENTIVA
Sin que perdamos de vista que hay problemas estructurales, o de fondo, que se traducen en inversiones en equipamientos y desarrollos, ingeniería para edificaciones y reubicación de las comunidades en riesgo. Aunque no es el tema específico de la presente consulta, el ingeniero Rangel, llama la atención también sobre la alta sismicidad en el país y que se ha manifestado con importante intensidad en días pasados.
“Podemos decir que hay una secuencia previsible en cuanto a imprevisión en diseños, precariedad constructiva y suelos inestables y sobresaturados, concluirán en deslizamientos y derrumbes”. Éstas son afectaciones que amenazan entre un 65 a 70 por ciento de las viviendas en las barriadas más humildes y populosas, lo que pudiera afectar entre dos mil a 2 mil 500 familias.
Ahora bien, si debemos enfocar acciones para el retiro de desechos y escombros, limpieza y ampliación de canales y drenajes, despeje de áreas mediante una política de desafectación de ejidos. “Es primordial la concientización ciudadana y asunción de responsabilidad individual en cuanto a depósito de desechos. Es imprescindible que los ciudadanos tomemos conciencia que la anarquía en el bote de basuras y escombros se revierte directamente a la ciudadanía, en lo colectivo e individual, en su salud, calidad de vida y seguridad personal y de sus bienes”.
Pero aquí estamos nuevamente ante el círculo vicioso de falta de conciencia ciudadana e individual e ineficiencia de gestión. “Eso en nuestro país, cuando en mucha otras naciones avanzadas la basura es un gran negocio”. Quiero enfatizar -reiteró Rangel- la necesidad de despolitizar el tema, pues este cúmulo y complejidad de problemas tienen un carácter eminentemente social. Las tragedias por lluvias, inundaciones, deslizamientos y derrumbes no tiene discriminación por banderías ni colores políticos. Afectan a todos y a cualquiera, como seres humanos.
LA TRAGEDIA NO HACE DISTINGOS
Rangel llama igualmente la atención sobre el carácter nacional y social que deben tener las políticas de gestión pública, al referir el daño que se ha hecho a la Alcaldía Metropolitana al ser intervenida y desincorporada la Corporación de Servicios Metropolitanos, a la nueva autoridad del Distrito Capital, y el anunciado desmembramiento de los Bomberos Metropolitanos. Se trata entonces de consolidar las instituciones y su gerenciamiento con criterios técnicos, “permítame referir que en mis 28 años de servicios en los bomberos, cada salida o emergencia, ha sido para auxiliar, atender, ayudar a los ciudadanos sin importar ni preguntarles su posición, filiación política o condición socieconómica”.
RIESGOS EN LIBERTADOR
o En la cuenca alta y media del río Guaire, desde Macarao-Las Adjuntas, hasta Caricuao. En los barrios de la zona de Macarao, Kennedy, Las Adjuntas y Caricuao, se detecta humedad en las paredes.
o En la zona de Mamera-Antímano, debe intensificarse la limpieza de los colectores de agua y alcantarillado, por la construcción de la carretera Mamera-El Junquito.
o Se esperan deslizamientos rotacionales y caídas de bloques asociados a la continuidad de la lluvia y el fracturamiento de las rocas, en el complejo de barrios de Antímano. En la hoya de La Vega.
o En el caso de los barrios construidos en el Parque Vicente Emilio Sojo, debe comenzar de inmediato el proceso de desalojo. Se espera inundaciones con barro en la parte Norte-Oeste del cementerio General del Sur.
o Otra zona donde se debe prohibir urgentemente la construcción de casas es en los taludes de los kilómetros 0 y 1 de la carretera a El Junquito. Alta probabilidad de derrumbes entre los kilómetros 0 y 8 de la carretera de El Junquito.
o Prohibir la construcción de casas en los taludes del relleno sanitario de Ojo de Agua y proceder al desalojo y reubicación de las casas ya construidas.
o En las urbanizaciones comprendidas entre San Bernardino y La Florida, se debe señalar posibles hundimientos de la carpeta asfáltica porque es previsible hundimientos masivos en esas calles debido a lo antiguo de los colectores de hierro corrugado.
o Es importante regular el crecimiento vertical en el sector Santa Rosa-Sarría, donde se espera inundaciones breves de tipo pluvial.
PREVENCION EN EL ESTE
Municipio Baruta: Se espera la continuación de los deslizamientos superficiales en el sector La Limonera, barrios Ojos de Agua y Santa Cruz del Este, así como se prevén problemas de taponamiento de los sistemas de drenaje de la quebrada La Boyera y en el Sector de La Trinidad.
o Es necesario proceder de inmediato a la limpieza de los drenajes en La Trinidad y La Boyera. En la zona de Hoyo de La Puerta se esperan deslizamientos superficiales con fallas de borde, baños en la vialidad y posible afectación de casas ubicadas en los alrededores de la carretera que comunica con La Cortada del Guayabo.
o Municipio Chacao: Monitoreo de la capacidad de manejo de agua y posible obstrucciones de los sistemas de drenaje en torno a la quebrada “Seca”, particularmente en el tramo comprendido entre la avenida Francisco de Miranda y la autopista Francisco Fajardo, áreas donde se han identificado de al menos 4 movimientos de tierra importantes.
Municipio El Hatillo:
o El Municipio El Hatillo es el que está registrando una alta tasa de movimientos de tierra y remoción de vegetación en bosques naturales. Debe controlarse mejor los botes de tierra en los taludes, que se han observado en desarrollos urbanos en este municipio, pues junto con la zona de Filas de Mariche en el municipio Sucre, es el que tiene un mayor potencial de deslizamientos por esta causa a mediano plazo.
Municipio Sucre: En términos generales, en la Parroquia Leoncio Martínez, todas las cuencas que drenan el Parque El Ávila, desde Agua de Maíz, Tócome, Tenería, El Loro, La Julia, Galindo y Caurimare, deben ser despejadas en su tramo urbano y el mantenimiento de los canales y recolección de los residuos sólidos deben incrementarse.
o En las quebradas Tócome y Galindo-Caurimare, es necesario incrementar la vigilancia de los cauces para que no se produzcan nuevas invasiones en los mismos, y en la medida de lo posible liberar los tramos embaulados.
o El río Guaire, entre Las Mercedes y El Llanito, tiene alta probabilidad de inundarse, de modo que debe reubicarse a la población ubicada aguas debajo de El Llanito y puede plantearse el diseño de un dique de contención en la urbanización La California Sur, así como el rediseño del puente de Macaracuay, que puede construirse en forma de arco.
