Por Nelú de Marcano CNP 3332
Continuando con el tema de la semana pasada, es importante revisar un aspecto interesante del Protocolo de Kyoto (PK) el cual tiene estrecha relación con el objetivo de alcanzar -entre 2008-2012- la reducción mundial del 5% de los gases de efecto de invernadero en relación a las cifras de 1990. El PK entró en vigencia el 16 de febrero de 2005, luego de que Rusia, país que representaba el 17,4% de las emisiones, lo ratificara el 3 de noviembre del 2004. En ese sentido, El PK se propuso la implementación de tres mecanismos flexibles:
El primero, Comercio Internacional de Emisiones (CIE), mecanismo que permite el comercio de emisiones reducidas de Gases Efecto de Invernadero entre los países desarrollados. Es decir, aquellos países que reduzcan emisiones de gases efecto de invernadero (GEI) en niveles mayores de lo exigido en el Protocolo de Kyoto, podrán vender éste exceso a otros países desarrollados, los cuales se podrán acreditar estas reducciones como parte de su cuota de reducción de esos gases.
El otro mecanismo es la Implementación Conjunta (IC), el cual permite a los países desarrollados adquirir emisiones reducidas de proyectos que se desarrollen en otros países (en especial en economías en transición). Las emisiones reducidas por medio de éste mecanismo se denominan Unidades de Reducción de Emisiones (URE); Por cierto, el listado de esos países aparece en el Anexo 1 del Protocolo.
El tercero, el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) permite que los países desarrollados puedan comprar reducciones de emisiones provenientes de proyectos ejecutados en países en desarrollo, y acreditarlas para cumplir con sus metas de reducción de emisiones de GEI. Los proyectos MDL son conservacionistas y sustentables o proyectos industriales que manejen tecnologías que empleen combustibles limpios, energía renovable o eficiencia energética.
Los expertos piensan que la implementación de estos mecanismos, especialmente el MDL, es una gran oportunidad para la inversión en América Latina y en países del tercer mundo por parte de las empresas industriales más poderosas del mundo pero responsables al mismo tiempo de la emisión de gran cantidad de gases de invernadero. Las cifras que maneja el propio Protocolo de kyoto son alarmantes y están separadas por cuotas/país. En lo que concierne a América Latina solo Brasil. México, Argentina, y Venezuela generan mayor cantidad de gases de invernadero. La ministra Ana Elisa Osorio (2005) informó que el despacho de ambiente culminó el inventario nacional de gases “efecto invernadero” y el resultado fue “muy alentador” porque Venezuela, país petrolero, produce solo el 0,48% de todas las emisiones mundiales. Cabe destacar que “Estados Unidos, la Unión Europea y China arrojan actualmente a la atmosfera más de diez y siete (17) mil millones de toneladas de CO2 es decir, el 35% de las emisiones globales por año. México contribuye con cerca del 1.5 de emisiones a nivel mundial y es uno de los emisores de GEF mas importantes” QUIMINET.com (2009).
Por su parte, Venezuela ocupa el cuarto lugar en América Latina.
En Cuanto a los proyectos de Mecanismo de Desarrollo Limpio, (Quiminet.com) dice que, en el 2008 se reportaron 4064 proyectos y aproximadamente 250 metodologías de reducción de emisiones de gases de invernadero a nivel mundial. En América Latina se están desarrollando 768 proyectos de los cuales 372 están en etapa de validación, 22 en solicitud de registro y 374 registrados. Las estadísticas por países son: 310 proyectos en Brasil, 188 en México, 56 en Chile y 33 en Colombia. En la región de Asia&pacífico destacan la India con 1079 proyectos y China con 1445.
