Los jerezanos se deshicieron el año pasado de 107.747 toneladas de residuos, en su mayor parte orgánicos
Jerez tiró el año pasado casi 108.000 toneladas de desperdicios a los contenedores de la limpieza pública. Como es fácil imaginar, no todo ello era basura. Muchos de estos residuos pudieron ser reutilizados tras ser reciclados y reintroducidos en el mercado. Como suele ser normal, los más voluminosos fueron los restos orgánicos de la denominada basura diaria (88.685 toneladas) seguidos de trastos y enseres tales como restos de muebles de madera (4.101 toneladas) envases ligeros (2.559 toneladas), papel y cartón (2.413 toneladas) y vidrios (1.553 toneladas). Estos residuos vienen a conformar los desechos de carácter domiciliario, si bien para una buena gestión de las basuras es totalmente esencial que se introduzcan dentro del circuito de reciclado las basuras de los negocios. Tal es el caso por ejemplo de los papeles y los cartones que terminan siendo desperdicios en el día a día de los comercios, que el año pasado arrojaron un peso de 689 toneladas, a los que se suman los que se generaron en buena parte de los colegios e institutos de la ciudad (20 toneladas), los restos de las labores municipales de poda (877 toneladas), así como los residuos que se generan en tres lugares especialmente proclives, como son los mercados, los hospitales y los polígonos industriales, con un volumen global de 6.845 toneladas. El residuo con menor peso, por razones obvias, son las pilas, que fueron depositadas para su debido tratamiento en un peso de 5,1 toneladas.
Pese a todo lo descrito hasta el momento, hay multitud de desechos que deben seguir un rumbo completamente diferente para que dispongan de un procesado especial que permita su reutilización. Es ahí justamente donde entran en juego los puntos limpios. En Jerez hay uno de carácter fijo, que es que el instaló el el polígono El Portal en los primeros 2000 y el móvil, que recorre la ciudad con una periodicidad constante y recoge los desechos que las familias se acercan personalmente a depositar.
Los datos del Punto Limpio del polígono industrial El Portal (arriba reflejados en un infográfico) demuestran que el residuo peligroso que en mayor volumen se entrega en dicho lugar de recogida son los escombros, procedentes en su mayoría de las obras domiciliarias realizadas en la ciudad. Contra lo que pudiera pensarse, el segundo residuo de tratamiento especial que más se deposita en este Punto Limpio son las latas de pintura, seguidas de los papeles y cartones y los envases contaminados (por ejemplo las botellas que han contenido aceite lubricante para vehículos a motor).
Pese a todo ello, no todos los residuos que se generan en la ciudad van a parar a un contenedor o a un Punto Limpio. La segunda fuente de generación de residuos son las aguas negras, las cloacas que conducen hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). Allí se generaron el año pasado 18.529 toneladas de lodos de depuradora, sustancia que es destinada posteriormente a un proceso de compostaje que permite su utilización como abono de primerísima categoría. Estos lodos son el segundo residuo en volumen tras los residuos orgánicos.
