José Rodríguez Cámara / Espeluy
De la rueda, en Espeluy, se aprovecha todo. Es gracias a Renean, una industria que da trabajo a 17 familias en un municipio donde viven ochocientas. Ser empleado de esta industria, además de para ganarse la vida, es una forma de cuidar el medio ambiente. Y es que, en la planta, cada año, se reciclan para otros usos diez mil toneladas de neumáticos.
Un neumático viejo, además de para ensuciar el campo y evitar que el coche se abolle, sirve para muchas cosas. Eso sí, hay que querer reciclarlo y, en Espeluy, lo hacen desde noviembre del año 2007. En una fábrica del pueblo, Renean, le dan una nueva vida a las diez mil toneladas de neumáticos que reciben cada año. Felipe Sánchez, el jefe de planta de esta industria, explica que el sistema para transformar un desecho en materia prima es simple. No consiste en más que machacar y machacar hasta reducir las gomas, formadas en un 70 por ciento por caucho, a un finísimo polvo negro.
Los granitos se envasan en sacos de una tonelada y cien kilos y se venden para asfaltar carreteras, como aislante en viviendas, base para la hierba de los campos de césped artificial, para transformarlo en sacos de boxeo y también para suelos de pistas deportivas y parques infantiles. En la transformación sólo se consume electricidad y no hay residuo alguno después de tratar los neumáticos, apenas un 2 por ciento de tela que es degradable. En cuanto al metal con el que se fabrican estos repuestos de automóvil, todo es vendido a acerías. De esta forma, se cumple uno de los objetivos de la empresa, ser respetuosos con el medio ambiente. Pero, para que Renean no altere el entorno, previamente, los fabricantes de ruedas tuvieron que ponerse de acuerdo para hacer posible que su producto tuviera una segunda vida. Así nació Signus, una entidad sin ánimo de lucro que se puso en marcha después de aprobarse un Real Decreto de 2005 en el que se convertía en obligación la puesta en valor de los neumáticos viejos. José María Bermejo, director de Desarrollo Mercados y Valorización del organismo, explica que una de las misiones de Signus es recoger, taller por taller, el material y transportarlo a las plantas de reciclaje, tres en Andalucía y una docena en España. Para correr con los gastos, los compradores de gomas tienen que abonar la llamada tasa ecológica, aproximadamente un euro y medio. Al no buscar beneficios, la optimización de costes de la actividad repercute en el comprador, es decir, como aclara Bermejo, a más eficiencia, más barata es la tasa que se aplica. A Signus también le corresponde “vender” el producto que se obtiene con la reutilización de ruedas a las administraciones públicas, las principales consumidoras, por ser las promotoras de carreteras y otras obras públicas que emplean el polvo de neumático como materia prima. De esta forma, en 2008, se logró reutilizar (como ruedas recauchutadas) el 8 por ciento de las 230.407 toneladas de los desechos gestionados por Signus. Más de la mitad de esta cantidad (58%) se recicló. Juan de Dios Mellado, el presidente de Renean, empresa participada por la Empresa Pública de Gestión Medioambiental de la Junta, recuerda, que en vista de los buenos resultados que ya se obtienen, y puesto que los gobiernos son los principales consumidores del producto de la fábrica de Espeluy, es necesario que estos hagan un mayor esfuerzo para apostar por esta materia. La Consejería de Obras Públicas es pionera en este sentido. El delegado provincial de esta área, Rafael Valdivielso, precisa que, hace un año, ya se asfaltó con la mezcla de betún y caucho la carretera de Jaén a Fuerte del Rey. Luego le siguieron la Autovía del Olivar, en el tramo entre Úbeda y Baeza, y está previsto que se apueste por este tipo de asfalto también en las vías del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. “Es un ejemplo del desarrollo de Andalucía, con proyectos respetuosos con la naturaleza y con una apuesta clara por nuevos usos para estos materiales”, opina el delegado.
Pedro Bruno, el alcalde de Espeluy, es de los más satisfechos por el interés por aprovechar las cubiertas. En su municipio, de ochocientos vecinos, 17 familias comen gracias a esta empresa. Es algo muy importante, sobre todo, porque, como anuncia, está prevista la creación de otra industria que transformará el producto de Renean.




