
La región latinoamericana cuenta con un gran potencial de explotación de los recursos naturales. Pese a esta posición ventajosa frente a otras regiones, la explotación que se está llevando a cabo deja que desear. Aún no se está aprovechando la “posición privilegiada” con la que cuenta.
En algunos casos las hidroeléctricas producen más de la mitad del consumo eléctrico
Los pasos que se han venido dando en Latinoamérica en los últimos años de momento han sido pequeños, pero es normal debido a la etapa incipiente en que se encuentran. Algunos ejemplos como son las hidroeléctricas dicen lo contrario. Este tipo de energía produce en algunos casos más de la mitad del consumo eléctrico. Pero se ve compensado negativamente con el aporte prácticamente nulo de los demás tipos de energías renovables.
Potencial de instalación
América Latina cuenta con un gran potencial en general para todo tipo de energía renovable. Para la producción de energía eólica, “la Patagonia Argentina es uno de los mejores lugares del mundo para su instalación”, afirman los expertos en la materia. La gran cantidad de terreno que tiene el continente, y las buenas condiciones climáticas de determinadas zonas hace que la solar pueda cubrir gran parte de las necesidades energéticas de la región.
La biomasa es “la gran esperanza” de los países sudamericanos
Las energías renovables restantes, como son la mareomotriz y geotérmica también gozan de un gran futuro en lo que a instalación se refiere. La situación privilegiada de la energía del oleaje es evidente puesto que al estar rodeado de dos océanos hace que sea imposible no obtener energía de esta manera. Por su parte, la proveniente del calor de la tierra podría realizar un importante aporte a las renovables latinoamericanas.
Por último, la biomasa es “la gran esperanza” de los países Sudamericanos tanto para electricidad como para combustibles. El futuro de la biomasa en estos países será para los medios de transporte, además de poder introducir los excedentes en el sistema eléctrico.
¿Por qué renovables?

Brasil y Chile ya han apostado fuerte por las renovables
El gran crecimiento que estaba experimentando el mundo en los últimos años en el consumo de combustibles fósiles ha llevado a la necesidad de utilizar una serie de alternativas energéticas.
Por estos motivos es necesario realizar una búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles. Esta puede ser las energías renovables o la nuclear, de las que Latinoamérica cuenta con un gran potencial.
Todos los indicadores apuntan que las energías renovables son el futuro de Latinoamérica. La gran necesidad de energía y la capacidad de instalación de este tipo de tecnologías son los motivos que han llevado a esta situación. El problema es que, por el momento, aunque casi todos los países ya han tomado medidas de promoción, éstas son muy tímidas.
Algunos países como Brasil y Chile ya han puesto en marcha algunos programas “más serios” de promoción de las renovables o leyes específicas.
España apuesta por su desarrollo

España por su parte apoya a los países latinoamericanos en la implantación de energías renovables en la región. Teresa Ribera, secretaria de Estado de Cambio Climático, ha asegurado recientemente que “los países latinoamericanos tienen una gran capacidad de crecimiento de las energías renovables” y añade que está trabajando para sentar las bases “hacia un cambio en sus patrones de producción y consumos energéticos”.
Ribera también ha manifestado su intención de apoyar a países como México, Brasil o Chile para que éstos alcancen “soluciones sostenibles” en la región aprovechando los principales recursos de cada país de “forma coordinada”.
Según datos de la Agencia Internacional de la Energías, la demanda en la región Latinoamericana crecerá un 2% más que en países OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Este aumento supondrá, según los expertos, un aumento de la temperatura global por encima de los 6º C.
La demanda de Latinoamérica crecerá un 2% más que en los países de la OCDE
Algunas empresas españolas han apostado definitivamente por las renovables en Latinoamérica. Entre ellas, el grupo Isolux Corsán ha depositado en Sudamérica la gran mayoría de sus expectativas futuras. Sobre todo, después de su concesión de la red de alta tensión brasileña, un contrato de explotación de 30 años y por valor de 800 millones de euros.
Con la privatización del servicio eléctrico de Brasil, Isolux se convierte la principal operadora de red eléctrica de alta tensión en el continente americano. Ya cuenta con cinco infraestructuras eléctricas contando con las de España, México e India.
